Particularmente, el fútbol me la bufa y comparto al 100% la línea de este blog. Pero en mi imaginario personal, el Atlético de Madrid es el equipo del españolismo más casposo, el equipo de Torrente y de Sabina el taurino, el de esos pringaos a los que rechazan en el Real Madrid del Generalísimo, no por falta de españolería, sino precisamente por pringaos.

En ese sentido, la derrota del Athletic fue similar a la sentencia del Supremo sobre el caso Bateragune: un triunfo de la caspa españolista más rancia. Pero además, en este caso, por la mínima, ya que sólo tres de los cinco jueces (casualmente, los adscritos a la fachundia del PP) avalan la sentencia; los otros dos emitieron sendos votos particulares: uno, defendiendo la libre absolución de los acusados por falta de pruebas y el otro, exigiendo la nulidad del juicio en la Audiencia Nacional por la evidente parcialidad de la impresentable jueza Murillo.

Está claro que esta sentencia –claramente política– sólo responde a los intereses del sector más reaccionario de la oligarquía española del PP$oE, que pretende poner todas las dificultades posibles al proceso de paz, y que sueña con una vuelta al estado de violencia que tantos réditos les proporcionaba, tanto en lo político (leyes antidemocráticas, ilegalizaciones para falsear los resultados electorales, cortina de humo agitando el fantasma de ETA para distraer al pueblo ante la corrupción y la crisis, por ejemplo…), como incluso en lo económico (empresas de escoltas “casualmente” dirigidas por militantes del PP).

Pero demuestra una vez más la cortedad de miras de estos elementos; cortedad intelectual y jurídica, pues nadie duda de que esta sentencia volverá a ser revocada por el Constitucional, ya que sus “argumentos” son los mismos que fueron rechazados por este alto tribunal y devinieron en la legalización de Bildu y Amaiur; cortedad sociológica, pues el hecho de mantener a Arnaldo y los demás procesados en la cárcel, lejos de restar peso a su figura, la engrandecerá al igual que lo hizo en su tiempo con Fidel Castro, Gerry Adams o Nelson Mandela; y cortedad política, porque si con este fallo pretenden evitar que Otegi sea candidato a lehendakari en las próximas elecciones autonómicas y menguar las posibilidades de victoria soberanista, lo que van a conseguir es justo lo contrario: que resulte evidente su miedo, que quede claro que sigue habiendo presos políticos, y que la gente vote aún con más decisión y en mayor número a la Izquierda Abertzale.

Camuñas

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comentarios
  1. Isaac dice:

    Tronco… estás jodido, crees que la mierda que te comes es mejor que la del resto. Tienes tanta demagogia y tanta verborrea que te crees que tienes argumentos razonables para pensar que eres mejor que los demás, un juez…

    El fútbol me la pela bastante, pero la verdad es que a ti se te ve que lo pillas simplemente como una razón más para odiar lo que para ti (un nacionalista) significa España o los españoles. Igual que con el fútbol haces con otros temas, eso sí, nunca criticando el Barça, por ejemplo, que sinceramente, como ciudadano catalán, te puedo decir que es UN CANTEO como ese equipo hace campaña política.

    No soy creyente, no estoy bautizado, no me gustan los toros, no me gusta el fútbol, soy republicano… pero sé sumar dos más dos y por ello soy antinacionalista. Me la sudan las banderas (con gusto me cago sobre la rojigualda, pero me limpio el culo con la senyera o la ikurriña), las patrias, naciones y todas esas soplapolleces en las que unos cuantos nacionalistas (que siempre creen hablar en nombre del pueblo cuando realmente hablan en nombre de una ideología) se la sacan a ver cual la tiene más gorda… como si eso fuera algo importante o siquiera real.

    En España, como en el resto del mundo, la mayoría simplemente se preocupa por vivir y tirar pa’lante, pero es que los subnormales hacéis más ruido y os pensáis que representáis a alguien. Otros que siquiera pensarían en ello a veces terminan haciendo el gilipollas porque ciertos subormales les calientan las cabezas con tonterías.

    La independencia de Catalunya o Euskadi, a mi realmente me la trae al pairo, pero me preocupa porque la gente no parece tener un argumento más allá de la repulsión o el odio sin pies ni cabeza cuando la verdad, con decir “porque sí” es un argumento totalmente válido y respetable.

    No sé si fue Marx o Lenin el que dijo a un nacionalista que no creía en el nacionalismo, pero la autodeterminación… es un derecho… así que hay que defenderlo.

    Un saludo.

  2. Camuñas dice:

    A ver, “comemierda”, ¿sabes leer?, ¿te has dado cuenta de que el tema del post va sobre la sentencia del Bateragune? Entonces, ¿a qué me cuentas tus pajas mentales sobre el nacionalismo?
    Lo primero tendrías que aprender a escribir con un mínimo de coherencia (para lo que, previamente, tendrías que tener ideas coherentes que expresar, claro). Después, tendrías que asumir que eres un paleto nacionalista español, que se ha tragado sin digerir lo que le han inculcado desde crío, y por eso se rebota emocionalmente cuando le tocan su “patria” (aunque luego diga que no cree en ella). Una vez asumido, podrás superarlo sin traumas, y darte cuenta de que el proceso identitario es inherente al ser humano. A partir de ahí, podrás ya elegir si te identificas con un grupo nacional, social, humano… determinado o con otro.
    Los que además de sumar 2+2, sabemos hacer integrales y logaritmos neperianos, decidimos no identificarnos con “comemierdas” que no van más allá de contar con sus deditos… ¿lo vas viendo claro?
    Ah, y no pretendas dártelas de marxista… ¿Sabes cómo se le llamaba a la II Guerra Mundial en la URSS? Pues “La Gran Guerra Patriótica”, jejeje…
    Venga, cuando quieras recibir más, vuelves, que te daré otra ración… 😛

  3. QK dice:

    A mí lo que me parece más lamentable (aparte de la cretinez argumental y la incongruencia patriotera muy bien señaladas por Camuñas) es este párrafo terrorífico:

    “En España, como en el resto del mundo, la mayoría simplemente se preocupa por vivir y tirar pa’lante, pero es que los subnormales hacéis más ruido y os pensáis que representáis a alguien. Otros que siquiera pensarían en ello a veces terminan haciendo el gilipollas porque ciertos subormales les calientan las cabezas con tonterías.”

    Aquí, el iluminado de Isaac hace apología de la falta de inquietudes y del aborregamiento como paradigma ideal de la existencia humana, de forma que tener ideales y pretender la mejora de la humanidad es “hacer el gilipollas”.

    En eso coincide con el pensamiento y la praxis de políticos, curas y banqueros, es decir, con la oligarquía del sistema capitalista, para quienes los pobres miembros del populacho no somos más que eso, puros seres vegetativos, que bastante tienen con “vivir y tirar p’alante” —y, claro, producir riqueza para que la disfruten ellos.

    Isaac, eres el prototipo de ser abyecto que me gustaría cruzarme en mi camino…

  4. […] su sentencia, la magistrada española (al parecer, digna seguidora de la esperpéntica jueza Murillo) considera que “no existe motivo alguno que justifique la negativa a servirles (…) […]

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