Necrópolis de Argiñeta

Elorrio Bizkaiko hego-ekialdean dagoen udalerria da, Gipuzkoa eta Arabarekiko mugan kokatutakoa. Herrialde osoko zaharrenen artean dago, Erdi Aroan sortu zutenez, eta gaur egun Durangaldea eskualdeko hirugarren herririk populatuena da (2006an 7.116 biztanle zituen).
Ingurune natural zoragarriak osatzen ditu herriko bazterrak, eta ondare historiko eta kulturala ere ez dira nolanahikoak. Izna ere, monumentu ondarea oso zabala da. 1964an hirigunea Gune Historiko-Artistiko izendatu zuten. Jauregi eta armarridun etxe asko dago, baita ermitak ere.

En Gipuzkoa ya sólo me quedan por recorrer tres pueblos de más de 1.500 habitantes (Aretxabaleta, Eskoriatza y Antzuola), así que tengo que fijar mis objetivos viajeros en otros herrialdes. En Bizkaia hacía tiempo que quería visitar Elorrio, una auténtica joya monumental en el Duranguesado vizcaíno (no en vano su Alde Zaharra fue declarado Conjunto Monumental Histórico-Artístico en 1964) y, por fin, le llegó el turno la semana pasada, aprovechando la compañía (y el vehículo) del buen amigo Jon —hay que hacerle la pelota para que me lleve a más sitios 😉

Entramos en el pueblo por la plaza Gernikako Arbola, donde se encuentran la Casa Consistorial (de 1773) y la Basílica de la Purísima Concepción, edificada en el siglo XV en una mezcla de estilos gótico y renacentista, aunque su torre no se terminaría hasta el siglo XVII. En su interior destacan el altar-mausoleo de Balendin Berrio-Otxoa (natural del lugar y patrón de Bizkaia) y, sobre todo, el magnífico retablo barroco (churrigueresco) de 1720.

El tercer hito que no puede faltar en todos mis recorridos y en cualquier pueblo euskaldun es la Herriko Taberna, en este caso, una enorme casa-torre de tres plantas, que defendía en sus tiempos una de las puertas de la villa. Enfrente, un mural recuerda al militante vasco vasco José María Aranzamendi Arbulu “Katxo”, que apareció “suicidado” el 7 de febrero de 1997; estaba colgado de un fular atado a los barrotes de su celda en Alcalá-Meco, tenía los ojos tapados, los pies atados con cordones y las manos anuadas con un pañuelo. Otra víctima del terrorismo de Estado, de esas a las que no les dedican homenajes los “demócratas” de siempre 😥

Como iba con Jon, nos acercamos también hasta el Batzoki, pero estaba cerrado; parece que tienen poca clientela en el pueblo… >:B

La cantidad de palacios, monumentos y edificios singulares es tan enorme que me tendría que clavar horas para comentar lo mínimo (nombre, datación, estilo, historia…) de cada uno, así que aquí os dejo unas cuantas foticos y quien tenga interés, que lo consulte en la web de Udaletxea o de la Consejería de Cultura de Eusko Jaurlaritza

A kilómetro y medio del centro de la villa está la necrópolis de Argiñeta, un conjunto de 23 sepulcros y 7 estelas de finales del siglo IX, colocadas en semicírculo ante la ermita de san Adrián y recogidas de otras ermitas del minicipio. La atmósfera de apacible tetricidad que se respiraba me lo representaba como un paraje ideal para celebrar el Solsticio en buena compañía, entregados a una agradable conversación y al disfrute de diversas sustancias psicoativas 😉

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comentarios
  1. […] y restauradas, aunque aparentemente de una antigüedad mucho menor que las de Ezpeleta o las de Elorrio. Es un lugar agradable, propicio para la charla relajada y el paseo, muy parecido a los cementerios […]

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