Mi perrito Boby

Publicado: 2010/02/24 de QK en barucas / burutapenak, ideyas / ideiak
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pastor d'os pirineyosAburrido ya de las gracias de mi perro Boby, un pastor de 3 años, decidí jugar con él de una manera diferente. Lo dejé pasando hambre y sed durante un día entero. Luego quise saber qué le pasaba si en vez de agua, le ponía en su bebedero leche de magnesio. El muy tonto se la tomó toda. Me miraba esperando que le diera algo de comer, así que opté por encerrarlo para que no me jodiera. Lo puse en la bodega a oscuras y te juro que si no es porque ya de noche me pareció oir un quejido, no hubiese recordado que el pobre estaba metido ahí.

Como ya era muy tarde, lo dejé que se durmiera. Ya por la mañana, lo fui a buscar y había diarrea por todos lados. Me imagino que hizo efecto el magnesio y, la verdad, se le notaba muy débil y algo alterado al recibir de nuevo la luz directamente en los ojos; pero yo me había levantado con más ganas de joderlo, así que le estiré del rabo, le hinqué los testículos y lo pinché con un tenedor.

Realmente me pareció divertido. Algo en él y en mí había cambiado. Ya no era mi mascota. Se estaba defendiendo y me comenzó a atacar. Sentí temor, pero sabía que estaba débil por la diarrea y las heridas del tenedor. Un poco más y me alcanza una pierna; afortunadamente, le había podido untar vaselina en los ojos antes del ataque y no me podía ver muy bien. Agarré un hierro y se lo clavé. Al desgraciado pareció no importarle y en vez de huir, siguió intentando atacarme, como si la venganza lo motivara; pero, al fin y al cabo, era un animal y yo podía adivinar cada movimiento que hacía.

No me percaté de las heridas de Boby, ya que su pelo negro tapaba de alguna manera el rojo de su sangre. No, hasta que salió un chorro de sangre por su boca. Estaba agotado, su lengua lo delataba, no la podía esconder. Me dio lástima el infeliz, pero qué le podía hacer: ya estaba muy herido y aún así quería atacar. No tuve más remedio que parar su sufrimiento. Lo atravesé con el hierro y ahí quedó lo que era Boby.

Antes de que pienses que soy un hijo de la grandísima puta, cambiemos a Boby por un toro.

Entonces, ¿qué sería yo? ¿Un “maestro”? ¿Un “artista”?

TORTURA: ni arte ni cultura!

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comentarios
  1. Homónimo dice:

    Ya sé que no tienes perro, pero se lo tuvieras la historia sería bastante verosímil… jajajaja

    • QK dice:

      Ja-ja-ja! >:P
      Pues no señor! Nunca le haría daño a un perro. Ni a ningún animal, en general.
      Bueno… ¿los mosquitos y los gatos se consideran animales? Es que a esos bicharracos sí les tengo bastante tirria…

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